En verano de 2007 me vi obligado, por motivos pernosales, a apartarme de mis perros una temporada y cederlos a mis buenos amigo y buenos criadores de PIEL DE ARENA.

Ayer día 22 de marzo de 2008, Dalf, mi pequeño y gran amigo, falleció, y lo hizo por no sopartar estar separado de mi, se dejo morir de pena.
Es un gesto que demuestra una vez más, la nobleza y el carácter de ésta estupenda raza.

Dalf, mi gran amigo, contigo empezó mi pasión por ésta raza, contigo empezó este proyecto, y contigo acaba.
Dejas atrás una fantástica descendencia y un gran vacío en mi y en Ruth y Steve, las personas que te vieron nacer.
Dejas atrás grandes momentos juntos, que recordaré siempre con cariño.
Hasta siempre Dalfito, gran amigo...

Espero de todo corazón, que los que comparen su vida con uno de éstos fantásticos animales, puedan llegar a experimentar algún día el vínculo que me unió a Dalf.

 

ENTRAR